DESPERTA FERRO ARQUEOLOGÍA & HISTORIA Nº 67. LA ODISEA: ENTRE EL MITO Y LA HISTORIA

DESPERTA FERRO ARQUEOLOGÍA & HISTORIA Nº 67. LA ODISEA: ENTRE EL MITO Y LA HISTORIA

Publishing house :
DESPERTA FERRO
Year of edition:
ISBN:
978-92-0-490716-2
Pages :
65
Binding :
Grapado
-5%
7,50 €
7,13 €
IVA incluido
En stock
Añadir a la cesta

El mar del color del vino, que diría Homero, nos ha llamado desde tiempos inmemoriales. Nos ofrece el peligro y el sustento, la aventura y el regreso al hogar, un mundo más allá del nuestro y la promesa de la gloria. Y si hay una obra que nos transporte al mar y sus abismos es la Odisea, de Homero –o de muchos Homeros–. Ahora bien, es una obra que también navega, además del por el brumoso Ponto, por una geografía mítica y una época ambigua, que abarca desde el final del mundo micénico hasta el emergente arcaísmo griego, entre el mito y la historia. En ella encontramos actitudes, ideales, nombres, ciudades y objetos de distintas épocas que se mezclan creando un mundo particular e ideal. Esto nos permite acercarnos, con cuidado y rascando capas, a sociedades superpuestas, y a una religiosidad que aunaba el miedo a la naturaleza y el ansia de prosperidad. Así, como las sirenas que, en realidad, ofrecían conocimiento y poesía sin límites, podemos adentrarnos en un número sobre una obra eterna, que ha permanecido intacta a lo largo de los siglos, pero, a la vez, que ha mutado en mil historias más, de forma astuta, como su héroe protagonista que incluso cambió su nombre, de Odiseo a Ulises, a través de los tiempos. Nos encontraremos cascos de cuernos de jabalí y armas de bronce, y negras naves, pero también mujeres poderosas como Circe, y astutas y leales, como Penélope, monstruos como los Cíclopes, que no respetan las normas ni la vida humana, y otros que buscan venganza eterna, como Escila. Pero también hospitalidad y ternura, como en el reino de los feacios. La Odisea no deja de ser una obra eterna porque no solo nos habla de Grecia, sino de nuestro mundo, de nuestra vida y de, como diría Kavafis, nuestro propio camino a Ítaca.

">