UN DEBUT GRÁFICO FUNDAMENTAL «IMPOSIBLE DE IGNORAR» (THE NEW YORK TIMES), PREMIO IGNATZ A LA MEJOR NOVELA GRÁFICA DEL AÑO
«Una bomba atómica a cuatro colores», Publishers Weekly · «Una lectura traumática, contada con una audacia estimulante y creativa», The Guardian · «Una exploración de una infancia turbulenta que leemos como una herida abierta, algo beatífico, a la vez sagrado e inquietante», Literary Hub · «Aterrador, verdaderamente inolvidable», Ms. Magazine · «Te hará reír de forma inapropiada (y culpable), que es el mayor elogio posible», Ivan Brunetti
«Creo que, en el fondo, Kayla sabe que me ha abandonado. Me da mucha pena que se haya mudado tan lejos. Hablar de vez en cuando no tiene nada que ver con estar aquí, cerca de mí. Preguntarme cómo estoy en cualquier «descanso del trabajo» no puede darle una percepción realista de mi terrible estado de salud o de cómo es mi vida cotidiana. Si pasase algo de tiempo conmigo, quizá se haría a la idea de cómo es realmente mi vida. Si mi madre tuviese que pasar sus días en una vivienda social y hubiese tenido que soportar casi ocho años de acoso constante, vejaciones, abuso verbal y emocional, y otras cosas tan traumáticas como una serie de amenazas físicas a su propio perrito, yo haría todo lo que estuviese en mi mano para protegerla y llevármela a un lugar en el que estuviese más segura. Además de luchar contra mis problemas de salud, que cada día son un poco más graves, tengo que vivir en este sitio infernal. Y lo que más me duele, es que tengo que hacerlo sola». -LA MADRE DE KAYLA