A veces el deseo es más fuerte que el deber.
Ella nunca debió ser algo más que un amor prohibido para él.
Kyle tiene claro que Ginebra no es más que la hija malcriada del hombre que le dio una segunda oportunidad en la vida. Ahora le toca hacer de guardaespaldas, para comprobar si de verdad ella corre peligro.
Odia esta misión. Odia dejar de lado sus encargos de mercenario por Ginebra.
Pero una promesa lo liga a ella.