Feliz vendía besos en frascos.
El Beso de las buenas noches era muy útil para las mamás con muchos niños.
El Beso centígrado era el más pedido por los papás. El Beso cura-sana aliviaba cualquier golpe, morado o corte.
Si habéis acabado con las provisiones de afecto, ahora sabéis dónde encontrarlo, en la Besería de Feliz, en calle Corazón Ligero, 5.