«Aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan "Puesto ya el pie en el estribo", quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con la misma palabras la puedo comenzar diciendo: "Puesto ya el pie en el estribo, / con las ansias de la muerte, / gran señor, esta te escribo". Ayer me dieron la Estremaunción y hoy escribo esta.»