Oro. El metal m?s precioso. Cualquiera matar'a para poder quedarse con alguna de las piezas de un tesoro espa-ol de valor incalculable que Abby Maitland ha entregado al museo. Y Zan Duncan ha tenido que aparecer para protegerla, pero alguien est? esperando, y vigilando. Ella est? en una encrucijada y no sabe qu? hacer. Abby se siente atra'da por la incre'ble fuerza de Zan y por su atractivo sexual. Zan es la viva imagen de un chico maloÉ y todo lo que Abby jur- evitar. Pero ?l es un maestro de la sutil seducci-n, tocando puntos en ella con tan s-lo incre'bles promesas de noche. Promesas que le mantienen a rayaÉ Pero el peligro les persigue, pues un juego letal de enga-o, codicia y muerte les acecha; un juego m?s siniestro de lo que Abby y Zan han podido imaginar jam?s. Y cuando no pueden confiar en nadie y no hay un lugar seguro para ellos, la pasi-n puede ser lo ?nico que les salve.