EN LAS PÁGINAS DE SU DIARIO, Juana Borrero escribió: «Antes de dos meses tú serás mío o yo estaré muerta». Se refería a Carlos Pío, joven poeta cubano al que aún no conocía. El encuentro al fin se produjo, y con igual vehemencia, la joven fue configurando, en más de doscientas cartas, su ideal amoroso; una relación furtiva, no consentida por el patriarca, apasionada, posesiva, idílica y existencial, que concluyó con su muerte. Escrita con abnegación y sinceridad profunda, es esta una selección de su absorbente correspondencia.