La comunidad científica cree, a finales del siglo XIX, que el espacio está constituido por éter y que este puede emplearse como fuente de energía para recorrer las distancias interestelares. Marie Dulac es una científica que se ha consagrado a la búsqueda del
éter y que sube en globo aerostático para alcanzarlo en la que será la misión de su vida: Marie no podrá sobrevivir al vuelo y solo su marido, también profesor, y su hijo Séraphin serán los herederos de sus conocimientos.
Un año más tarde, padre e hijo reciben una misteriosa carta que hace alusión a un cuaderno de su madre y en la que se les invita al castillo del rey de Baviera.