"Todos somos, en cierta medida, un paisaje" escribe Ramón Loureiro en el capítulo final de "Donde Europa comienza", un viaje sentimental por las tierras de Ferrol, del Ortegal y del Eume que el autor ha retratado con la intención de acostumbrar la mirada a lo que tenemos más cerca. Es este un libro de descubrimientos, de misterios y magias, porque el autor recorrió durante dos años las tres comarcas citadas para ofrecer al lector una visión nueva de espacios viejos, armado con una pequeña cámara fotográfica "de juguete", el don de la conversación y la mente puesta en una frase que le dijo en una ocasión el escritor italiano Antonio Tabucchi mientras paseaba por las calles de Ferrol: esto no es el fin del mundo, es donde Europa comienza.