Un homenaje imprescindible a La broma infinita en el 30º aniversario de su publicación. El 1 de febrero de 1996 irrumpió en EE. UU. La broma infinita, un mamut celebrado como obra genial e inclasificable, que generaría un culto fanático, un sinfín de estudios académicos y abundantes guiños en la cultura popular. Treinta años después, su osadía y carácter visionario siguen intactos. Esta crónica reconstruye el impacto y el eco de esta galaxia literaria, tan deslumbrante como controvertida, de David Foster Wallace.