Enclave tan bello como desconocido, la ciudad de los amantes tiene como carta de presentación sus torres de estilo mudéjar, declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Además el acueducto, el Mausoleo de los Amantes, la Plaza del Torico, las iglesias... son motivos más que suficientes para una visita a esta apacible ciudad que agasaja a sus visitantes con una sincera cordialidad y una gastronomía que reune lo mejor de las tierras de Aragón.
Imposible ir a Teruel y no visitar pueblos como Calaceite, Mora de Rubielos, Alcañiz, La Ilgesia del Cid o la bella Albarracín, de la que ya es un tópico afirmar que es el pueblo más bonito de España.