La estructura de la novela es una serie de pequeños capítulos que intercalan la descripción que Vine hace de sí mismo en su interactuar azaroso con amigos, amantes, mendigos y una novia tan estéril como fugaz, con el recuento de sus memorias familiares, todas ellas desgraciadas y que funcionan como una clave para entender que lo que mal comienza mal acaba.