A la bruja Pancha algo le pasa y no es cosa de guasa. Siempre está de muy mal humor y a la vida brujilla ya no le saca sabor. Con la esperanza de ayudarla, sus amigas le preparan una sanadora poción con un lazo y un pompón. Enfadada, Pancha rechaza la poción, echa a sus amigas y descompuesta se echa la siesta. Entre ronquido y ronquido cree oír una voz que de su interior surge como un altavoz : ¡Pancha déjame zaliiiir! ¿Quién viene a visitarla? ¿Conseguirá Pancha la ayuda que necesita?