Este libro de Sandra Martínez, único en su género (o al menos el que abarca más ámbitos intelectuales, el mejor inscrito en las problemáticas de las distintas posmodernidades artísticas y sociológicas), es una extraordinaria aportación al estudio de la piel como mapa y síntoma de nuestro tiempo. Escrito con agilidad expresiva e intelectual, con un manejo de documentación de primera calidad y con un talento natural para poner en orden el caos de ideas e intuiciones que sobre este asunto se han ido acumulando a lo largo de los últimos siglos, La piel como superficie simbólica es un libro llamado a convertirse en una referencia imprescindible para acercarse a un asunto axial del arte y el pensamiento contemporáneos.