En 1767, el capitán Carteret descubrió la isla de Pitcairn, "apenas mayor que una roca grande plantada en el océano", en una latitud perdida del Pacífico sur. En 1790, los célebres amotinados del Bounty desembarcaron y se establecieron en ella. En 1850, el viajero Walter Brodie definió la isla y el modo de vida de sus habitantes como "la materialización de la Arcadia". Hoy, hogar de 38 de los descendientes de los amotinados, es el último reducto en el Pacífico del imperio británico, administrado por un gobernador que reside en Nueva Zelanda y que jamás ha puesto los pies allí. Atraída por el mito del Bounty y por la ilusión de una vida "primitiva, remota, elemental y apasionada", Dea Birkett; actualmente una de las más destacadas escritoras de libros de viajes, puso rumbo a Pitcairn y cuenta en este libro la realización a la vez que la decepción de su fantasía. La serpiente en el Paraíso es, por una parte, la crónica intencionada y a menudo viperina de las costumbres de la "comunidad de bolsillo" que habita los exuberantes y peligrosos parajes de la isla; pero, por otra, es también un agudo relato psicológico sobre el sentimiento de intrusismo e incomunicación de una mujer que, en busca de un pequeño edén, encuentra una sociedad oscura e intrigante, compuesta por náufragos de una civilización a la que rinden tributo pero por la que han sido olvidados. Certero y ambiguo, a veces atónito y frío, a veces terriblemente íntimo, éste es un libro inteligente, ingenioso, incisivo y original.