Ninguna utopía como la que Skinner nos propone en su célebre Walden Dos ha suscitado reacciones emocionales tan encontradas, acaso porque ninguna otra haya sido tan sentida como viable, como posible, como cercana, como ´real´. Skinner nos propone el control intencional del comportamiento humano, la sustitución de una ética normativa por una ética experimental, el abandono de prácticas religiosas, el rechazo de la democracia formal y de la familia basada en los lazos de sangre.
El eje sobre el que giran las páginas de este libro es la conexión entre los argumentos ideológicos de Skinner, sus propuestas utópicas y los aparatos científico psicológico de la Ciencia de la conducta humana y filosófico del Conductismo radical.
El texto está escrito con seriedad y rigor universitario, pero con la claridad y sencillez que lo ponen al alcance de lectores sin formación psicológica previa, la cual figura en sus mismas páginas.