Daniel Pittet tuvo una infancia difícil. A los nueve años empezaron los abusos por el religioso Joël Allaz. Éstos duraron casi cinco años. En esta obra Pittet hace un recorrido por su largo y duro sendero de curación interior, hasta recuperar su existencia y su alma. Toda una vida de superación, de lucha por la justicia y de perdón, que cuenta con el prólogo del Santo Padre.