Lobito ha puesto patas arriba el viejo caserón del Tïo Feroz y lo ha convertido en un interesantísimo museo.Y además, harto de oír maravillas del pelmazo de Mordicio, se convierte él también en un maravillosísimo jefe de manada
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información