Dos lecturas románticas chico-chico donde el amor fluye con la naturalidad del día a día. Cercanas, inolvidables y, sobre todo, reales.
Miguel Muñoz: Rompiendo esquemas
Noel siempre ha creído que su cabeza no funciona como la de los demás: le falla la empatía, le cuesta comprender las emociones ajenas y no reacciona como se espera de él. Es bastante solitario; o lo era, porque cuando Lucas aparece, le rompe los esquemas. Lo que Lucas no imagina es que ese chico tan “peculiar” también hará girar su vida sin proponérselo.
Javier Herce: La distracción perfecta
Carlos ha suspendido y sus padres lo envían al pueblo con su abuela para que estudie sin distracciones. Sin embargo, allí está Gonzalo, a quien no veía desde hace años, y el reencuentro se convierte en romance. Pero Gonzalo no ha sido sincero y Carlos debe decidir si confiar en él antes de que el verano termine y tenga que volver a Madrid.