Tu madre es un lucero que te guía y te ilumina en el recorrido de tu vida. Ella es esa mujer que ha forjado cada uno de tus logros en acero inolvidable, que cuida de ti y que da besos que recargan el corazón. Lo ves en sus ojos, en cómo saborea tus abrazos y disfruta del dulzor de tus palabras. Su mirada siempre brillará si te siente a su lado.