Sabes que ir a casa de tu suegro es proporcionalmente directo a que la báscula te indique que has ganado peso, pero a ver quién le dice que no, cuando insiste sin cesar, en que comas y vuelvas a llenarte el plato, una y otra vez. Si hay algo que le caracteriza es esa personalidad tan arrolladora, inteligente y divertida que tiene, y todas esas historias y anécdotas interesantes que cuenta de su vida. Su experiencia y sus opiniones te alumbran nuevas perspectivas e ideas que antes, quizás, no habías considerado. Por todo eso y porque el tiempo te ha ido demostrando que es una extraordinaria persona, díselo y sorpréndelo con esta taza, que es idónea para él.