Escrito hacia el 49 d. J. C., está dedicado a Paulino, suegro del filósofo, y se considera que es una exhortación para que se retire anticipadamente de la absorbente vida laboral. En la obra Séneca afirma, en contra de la opinión común, que la vida no es breve. La naturaleza nos ha dotado de una existencia suficiente para alcanzar nuestros fines últimos. Lo que sucede es que el tiempo se desperdicia de mil maneras.