«Thomas Chatterton Williams se sirve de una feroz inteligencia para descartar instintivamente toda explicación reduccionista, para explorar sin anteojeras ideológicas lo que ocurrió durante un verano transformador. A Camus le hubiera encantado este libro». Adam Gopnik
El verano de nuestra desazón es un intento de demostrar por qué debemos resistirnos a la destrucción mutua asegurada a la que nos conducen los movimientos identitarios —incluso los que aparecen con el seductor disfraz de causas justas, como el antirracismo— y volver a creer en los principios del liberalismo si queremos que nuestras sociedades diversas sean habitables para nosotros y para las generaciones futuras. Por ello, el autor aboga por reabrir —o abrir por fin— la mente liberal, que fuerzas furiosas, radicales y tergiversadoras, en ambos lados del espectro político y cultural, han presionado sin cuartel y de un modo peligroso con el objetivo de cerrarla.
Escrito tras el traumático verano de 2020, cuando en plena pandemia y durante el primer mandato de Donald Trump George Floyd fue asesinado en Minneapolis, Chatterton Williams, uno de los intelectuales más lúcidos e incómodos de la actualidad, intenta reconciliar la aspiración de la justicia social con los principios del liberalismo en un entorno cada vez más hostil.