Una misteriosa niebla envuelve el poblado de Zum cada cinco años. A la mañana siguiente se va, llevándose consigo una canción, la primera flor de la temporada y el niño o la niña más desobediente del pueblo.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceiros, para mellorar a súa experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta o seu uso.Máis información