Algunas veces la vida nos separa de nosotros mismos y, entonces, aparece la poesía, con las palabras mirando de reojo, sospechando de todos los amaneceres.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceiros, para mellorar a súa experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta o seu uso.Máis información